Nuestra querida navidad

Nuestra querida navidad

Ayyyy Navidad…

Por todos es bien sabido que según va llegando la Navidad cierta semilla plantada por nuestra mente a mediados de noviembre empieza a germinar en nuestro interior,  a medida que nos acercamos a las fechas señaladas sus raíces se van propagando por nuestro ser, así generando ese miedo que todos hemos vivido… LA TERRORÍFICA DIETA DE LA NAVIDAD. Hacemos locuras pensando en compensar lo que va a llegar o compensar lo que ya ha pasado… seguro que os sentís identificados con esta situación.

Pero, profundicemos mejor en el tema, ¿Navidad en el 2020? más fácil no puede ser jajaja, para bien y para mal no podremos salir de fiesta por las restricciones que nos van a obligar a cumplir, por lo que el estrés habitual generado por la ingesta de alcohol y la fiesta se evitan en su gran medida. Primera incógnita ya está resuelta, genial ¿Verdad?.

Ahora vamos con el tema que más nos come la cabeza (de forma equivocada) en estas fechas, ¡Las abundantes comidas familiares!. Descartamos ya las posibles comidas de empresa, por lo que será aún más fácil. Vamos directamente hasta la cena  del día 24, se abre la veda, cenaremos lo que nos pongan en la mesa, sin ningún problema. Podríamos plantearnos si el día siguiente tenemos hambre para el desayuno o no (ya que la cena del día anterior se habrá extendido hasta muy tarde y habrá sido algo copiosa) y a las pocas horas tenemos la comida de navidad del día 25.. 

Hasta la cena del día 31 no debería haber problema alguno, al igual que el día 25, nos podemos plantear si realmente necesitamos desayunar al día siguiente (entre la hora a la que nos levantamos y la gran ingesta del día anterior). A esto le seguirá la posible comida del día 1 y con esto llegamos al último día del periodo navideño que tanto miedo da (nótese la ironía), la comida del día 6 de enero. Felicidades has conseguido pasar la abominable navidad sin más problema que el que te puedan dar cinco comidas… 

Para sentiros aún mejor y realizados, podéis probar a cocinar tus propios dulces navideños y evitar así comprar muchos de los procesados que hacen de abono para esa semilla jajaja, aquí os dejo un link de un ejemplo con unos ferreros riquísimos, y acordaros, sano no quiere decir infinito. 

En resumidas cuentas, aunque esta navidad del 2020 será más fácil de llevar por el tema de las restricciones del COVID-19, normalmente la “temible” navidad sólo son 5 comidas en las que es evidente que tendremos excesos, pero no tenemos que avergonzarnos por ello, ni que esto nos afecte a nivel psicológico, muchas veces el efecto que esto crea en nosotros tiene más poder que los pocos kilos que ganaremos (probablemente entre retenciones de líquidos y estrés). La navidad debe ser para disfrutar, no para sufrir.

Por supuesto, todo esto entra en mi filosofía de trabajo de alimentación saludable y sostenible, estos placeres son los que al final hacen que podamos mantener una dieta durante toda la vida y no desistir a la primera de cambio.

¡Porque lo importante es lo que hacemos entre fin de año y navidad, no entre navidad y fin de año!!

Carolina Mosquera Alimentación Consciente, tu dietista y asesor en nutrición en La Coruña y alrededores. Además de poder disfrutar de talleres y charlas sobre alimentación saludable.

No dudes en seguirme en las redes sociales.

Si te ha gustado no dudes en compartir.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Deja un comentario